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miércoles, 9 de diciembre de 2009

desorientación

llego a la casa de mi amiga maite, como usualmente luego de abrirme la puerta ambas nos derrumbamos en los sillones, la tele está siempre prendida. esta vez están pasando un partido, nos quedamos en silencio, maite mira la pantalla, yo hago lo mismo. el marcador dice: "arg 0 - slo 1"; sin meditarlo pero sin dudarlo tampoco le digo "argentina... slovenia???".
la risa no le permitió responderme hasta después de un rato.

estaban jugando argentinos jrs. vs. san lorenzo.

qué puedo decir? el futbol no es lo mío, evidentemente.

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jueves, 8 de octubre de 2009

susto

pasan los meses y lo que hasta hace un rato era un proyecto a largo plazo se va volviendo más cercano (pero no por eso más real) y entonces uno se da cuenta (porque le toca, no porque quiera) de que independizarse no se parece en nada a irse a vivir solo, que encontrar casa es complicadísimo y que mudarse no significa solamente tener al fin una planta rosario sobre la heladera y adoptar un gatito.
quizás no haber cumplido nunca veintiuno tenga algo que ver con mi idea infantilísima de semejante cambio y con todos los miedos que se meten en mi ropero ahora que las fichas van cayendo a medida que el año que viene, viene.

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martes, 15 de septiembre de 2009

mala fortuna

la cosa es que soy dueña de una familiar y amiguísticamente reconocida mala suerte. no esa mala suerte del tipo desgracia que hace de uno un infeliz, un resentido, un suicida ni mucho menos.
no, no, nada de eso, se trata de una pequeña mala suerte, una mala suerte olvidable, una mala suerte que sólo existe con el fin de molestar,.molestar en el plano más molesto de la palabra, molestar como una persona que te trata mal el día que estás de buen humor, molestar como una uñita a penas encarnada, como un mosquito que de a ratos zumba en el oído.
así, toda la vida me ha tocado lograr ahorrar para comprarme algo y que ujsto ese día se haya vendido el último, y que encima el vendedor te diga "se acaban de llevar el último que me quedaba"
y cuando digo toda la vida es toda la vida y muy a menudo.
otra mala suerte que me sale muy bien es la de no aparecer
que se trata de participar de una muestra y que el folleto diga mi nombre con la B equivocada
o de ser parte de una exposición colectiva y no aparecer en el precioso catálogo
y también otro tipo de pequeñeces como hacer adornos cumpleañeros durante meses para que después el viento los destroce antes de que llegue siquiera el primer invitado, o aun peor, que una gastritis me destroce a mi y ni siquiera poder festejarlo.
ir en el colectivo que siempre se rompe.
que me roben en las vacaciones y tener que volverme, que una urgencia médica familiar me haga volver de las vacaciones, enfermarme en las vacaciones.
y un graan etc.

esto no es una idea mía ni una exageración, yo me considero una persona alegre con una vida feliz y agradable, inocencia que me lleva a olvidarme rápidamente del último suceso desafortunado y encontrarme con el próximo totalmente indefensa y terminar en brazos de mis conocidos que no pueden creer tanta pequeña mala fortuna y me contentan mientras se ríen un poquito porque ya es demasiado.

y qué va a ser, hay que saber aceptar, algunos nacen con estrella y otros nacemos estrellados.

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