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jueves, 5 de noviembre de 2009

destino chino

en mi última visita al barrio chino compré por fin el maneki-neko que tanto quería, blanco y chiquito.
lo compré porque me gustaba, porque me gustan los gatos, porque es muy chino y porque sí, porque uno va al barrio chino a comprar esas cosas.
lo traje casa y lo puse en el escritorio, atestado ya de cosas, cosas que -notamos con novio hace un tiempo- en su mayoría son representaciones de gatos: gatitos de origami, gatito de madera, un portapapeles con forma de gatito, cuatro hello kitty disfrazadas de otros animalitos traídas de barcelona por novio (disimulan que son pajaritos, canguros, leones, pero todos nos damos cuenta de que son tiernas gatitas con moñito), un lápiz con un gatito sentado en la punta, y etc...
sí, ya sé que sueno a vieja loca con fotos de gatitos de almanaque por todos lados, pero no, juro que todos mis gatitos son lindos de verdad.
en fin, allí vino a instalarse el susodicho maneki-neko.
después de ponerle pila y hacerlo funcionar me dí cuenta del ruido infernal que hacía e inmediatamente lo detuve, y sí, adiós tradición china, después de todo sólo lo compré porque me parecía simpático, aun estando quieto. y así se quedó.
pero como no le saqué la pila, a menudo el más minimo movimiento del escritorio lo hace arrancar, despacito despacito hasta que después de un rato desde la cocina se siente el tac tac que hace el señorito dele y dele con la patita, hasta que alguien se cansa -pronto- y lo para.

hace unas semanas vino mi amiga anita belén a tomar el té, amante de los gatos y de las cosas orientales y bonitas me informó: "sabés que dependiendo del color y de la patita que levantan significan diferentes cosas?". por supuesto, yo que no suelo investigar mucho acerca de mis adquisiciones, que suelen ser simples caprichos del momento, no lo sabía. buscamos en internet y ahí nos enteramos.
mi gatito blanco significa cosas buenas por venir y su patita izquierda levantada atrae las visitas.

no, no lo sabía cuando lo compré, anita, pero si lo hubiera sabido igual hubiera elegido ese.

ahora, cuando sin querer comienza a mover su manito, lo miro con cariño y lo dejo un ratito más.

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martes, 27 de octubre de 2009

más boludos que las palomas

mi amigo javi vino a tomar el té el domingo pasado.
mientras charlábamos en la terraza, sentimos un ruido cerca de los pinos y nos sorprendimos al ver un pájaro de dimensiones bastante más extensas que las de un gorrioncito o paloma.
como ignorantes del mundo ovíparo que somos no teníamos ni idea de qué animal se trataba pero igual nos quedamos maravillados. yo declaré que me sentía como la minita de karate kit 4 y los dos extendimos al mismo tiempo un brazo en el gesto de quien espera que un ave rapaz venga a posarse sobre él.
instantaneamente el bicharraco salió volando en dirección a nosotros, nos asustamos como dos pelotudos y el animalejo siguió, inmutable, con su trayecto aéreo quién sabe hacía donde...

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martes, 13 de octubre de 2009

la vuelta

indicios de que recientemente viajé a ver a novio o él estuvo en casa:

• escucho a juan falú
• camino más despacio
• miro el almanaque

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martes, 22 de septiembre de 2009

breves

  • voy acercandome a la góndola de las galletitas, miro, pienso qué voy a tener ganas de desayunar mañana, cuando estoy casi llegando con la mano extendida se desploman todos los paquetes del estante de abajo sin que yo toque absolutamente NADA. me siento idiota, miro al rededor con cara de 'yo no tuve nada que ver pero igual lo voy a acomodar'. y lo acomodo. rapidito meto en mi bolsa las maná que me gustan y me voy para la caja antes de que se desmorone el supermercado.
  • vamos con novio a la casa de su abuela, no la conozco, llevo pastafrola, tomamos mates. de pronto sentimos un ruido, como un click, miro a novio, él también lo oyó, claro que sí, el mate se rajó entre mis manos.
  • [esto no es mala suerte, es pelotudez] quiero cocinar algo para llevar de postre a la casa de javi que me invitó a cenar, busco una receta, hago todo perfecto, pongo en el horno, espero. a mitad de la cocción me doy cuenta de que usé harina leudante en lugar de 0000 como debía. quedó una cosa deformísima que igual comimos muy sonrientes.
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